Limpieza de los Relojes
Lunes, 7 Julio 
a) Un modo sencillísimo de limpiar un reloj de pared consiste en poner dentro del mismo, en la parte inferior de la caja, una bolsa de algodón del tamaño de un huevo, empapada en petróleo. Se cierra la puerta, y al cabo de tres o cuatro días se encuentra el reloj como nuevo, y se ve el algodón ennegrecido por el polvo absorbido.
b) Para limpiar de aceite o goma los muelles, cuerda etc., de los relojes, se echan en una solución templada de sosa cáustica y se sacan a la media hora; si todavía queda algún aceite adherido se quita con un cepillo fuerte; por ultimo se secan con un paño limpio.
c) Para limpiar los adornos de bronce de las cajas de los relojes de pares, se tienen un poco en lejía de sosa hirviendo y después se pasan a una mezcla, también caliente, de 60 partes de ácido nítrico 40 partes de ácido sulfúrico, 1 parte de sal de cocina y ½ parte de negro de humo; esta mezcla no debe emplearse hasta un día después de hecha. Luego se lavan las piezas de bronce con mucha agua y se secan sobre una plancha caliente de hierro; se barnizan con barniz de oro diluido en diez veces su volumen en alcohol, y se vuelve a poner sobre la plancha caliente, para que se sequen.
