Limpieza de Joyas

Lunes, 19 Mayo   

Limpiar las piedras preciosas es fácil. Simplemente ponga la pieza a remojar dentro de un recipiente con agua caliente y jabonosa durante varios minutos, y después use un cepillo suave, no metálico, para eliminar cualquier suciedad. Si usa un limpiador de joyas, asegúrese de que no sea abrasivo. No use limpiadores químicos fuertes, y no limpie el artículo en el lavadero porque, muy a menudo, termina escapándosele por el desagüe. También tenga en mente que algunas piedras preciosas pueden haber sido tratadas o realzadas por un tratamiento térmico, por lubricación, irradiación o difusión.

Las piedras caldeadas o irradiadas generalmente no requieren de un cuidado especial a la hora de limpiarlas, pero las piedras tratadas por difusión pueden aclararse si se las restriega demasiado fuerte. Adicionalmente, el aceite en una esmeralda se puede quitar al limpiarla, haciendo que la esmeralda cambie de apariencia. Si esto sucediera, simplemente llévesela a su joyero para que la vuelva a aceitar.