Joyeria de Coral Marino y Perlas

Lunes, 7 Julio   

El mar ofrece a la humanidad un sinnúmero de productos con los que ha podido, desde la antigüedad, adornar tanto su persona como objetos y muebles que ha utilizado. Entre los más bellos productos que el mar ofrece a la vanidad de los humanos está, sin duda alguna, el coral rojo, que en todos los tiempos ha servido de preciado adorno con el que muchos pueblos se engalanaban y ornamentaban, para distinguir sus atavíos de guerra.

En algunas cultura de Oriente, el coral rojo no representa sólo un adorno muy estimado, sino que también es señal de dignidad o mando: los mandarines de China lo llevaban como atributo de su autoridad. Los turcos eran también muy aficionados a los adornos de coral, que no sólo usaban en su persona, sino también en la decoración y ornato de sus viviendas. Los griegos designaban al coral con el nombre de korallion, que significa “adorno del mar”, este vocablo pasó al latín como corallium, del que se derivó la palabra coral.

La parte realmente aprovechable del coral para fabricar las joyas y que es por la que se le extrae, es el eje duro calizo que sirve de sostén, armazón y esqueleto a la viviente corteza blanda en la que se encuentran pequeños organismos llamados pólipos.
El color del eje calizo ofrece gran variedad de matices que van del rojo al rosado y algunas de estas coloraciones tienen una delicada y suave tonalidad rosa, la más buscada por los buceadores.