Grabado Galvanico para Metales

Viernes, 20 Junio   

Se diferencia este grabado del corriente, en que el baño que se emplea no ataca al metal si no pasa por el mismo una corriente eléctrica.

Este grabado ordinario, visto al microscopio, esta formado por una serie de depresiones desiguales que van ensanchándose y adentrándose en un metal; en cambio, en el grabado galvanico se ve con el microscopio las líneas como surcos profundos, bien cortados irregulares. Este grabado es mas fino y penetrante; no hay desprendimiento de gases ácidos, y puede modificarse el resultado regulando la corriente. La preparación de la placa ( encerado, etc.) es la misma que para el grabado corriente; en cualquier sitio descubierto se suelda un alambre conductor con soldadura floja, y se cobre con una capa de barniz; se suspende después la placa en el baño, donde hace de ánodo, con otra placa semejante como cátodo. Si el grabado ha de hacerse con distintas profundidades, se saca las placas al poco tiempo, se lavan y cubren y se vuelven a sumergir.

El baño consiste en ácidos diluidos o solucione salinas: por ejemplo, para el cobre se emplea ácido sulfúrico diluido al 5 por 100; para cobre y latón, una solución de sulfato de cobre; para el zinc, sulfato de zinc o cloruro de zinc en solución; para hierro y acero, vitriolo verde o cloruro amoniaco disuelto; para el estaño, una solución de alguna sal de estaño: para la plata, una solución de cianuro potasico o de nitrato de plata; para oro y platino, soluciones de cloruro de oro y de platino, o de cianuro potasico.

Como generador eléctrico se emplea una pila Leclanche o Buncen; en la primera el polvo negativo ( Zinc) se conecta con una placa del mismo metal, y el positivo ( vaso de bióxido) con la placa que se trata de grabar. En la de Buncen, el polo carbón se conecta con el objeto que se graba, y el polvo zinc con la placa metálica.

Para grabar una placa de cobre, se plantea esta por el lado donde haya de ir el grabado; sobre esta cara se hace el dibujo, con barniz o con tinta litográfica; una vez seco el dibujo, y se hace pasar la corriente del modo indicado; los trozos hechos con el barniz o la tinta no son atacados por el líquido. Al sacar la placa del baño se lava, se seca, y se quita la tinta o el barniz con aguarrás; después se echa mercurio en los sitios donde estaba el barniz o la tinta, atacando a la plata y quedando hecho el grabado en muy poco tiempo. El mercurio se vuelve a su frasco, empleando para ello un embudo de papel, y la placa se lava con una solución concentrada de alumbre y se calienta.