Eliminar la Grasa del Diamante

Lunes, 9 Junio   

Los diamantes necesitan cuidados para conservar su máximo brillo. Un diamante limpio no sólo refleja mejor la luz, sino que en realidad parece más grande que otro que se ha ensuciado por cremas, jabón, cosméticos o grasa. Los diamantes tienen afinidad con la grasa y deben limpiarse una vez al mes para conservar su brillo más intenso. Hay tres formas bien simples de eliminar la “película” que se acumula en los diamantes:

1) El lavado con detergente: Prepare un pequeño recipiente de agua jabonosa templada (con cualquier detergente suave). Frote las piezas suavemente con un cepillo de dientes mientras están en el agua. Trasládelas a un colador y enjuáguelas en agua tibia. Séquelas con un paño suave.

2) Remojo en agua fría: Haga una solución de iguales proporciones de agua fría y amoníaco en un recipiente. Ponga en remojo los diamantes durante 30 minutos. Después séquelos suavemente en la parte anterior y posterior de la montura con un cepillo. Vuélvalos a meter en dicha solución una vez más y escúrralos en un papel. No necesitan enjuagarse.

3) El método del lavado rápido: Compre uno de los limpiadores líquidos para joyas con sus utensilios, y siga las instrucciones.