El Platino

Lunes, 9 Junio   

Aunque en apariencia es similar al oro blanco, el platino es más durable y resistente a ponerse negro. Extraído en muy pocos lugares, el platino es uno de los metales más preciosos y menos comunes sobre la tierra. Para aumentar su durabilidad, el platino se combina con metales aún más raros, como el iridio y el rutenio. A diferencia del oro, el platino no se mide por su peso en quilates, pero lleva un sello “PT.” Nada que contenga menos del 50% de platino puede marcarse como “PT”.

La pura belleza blanca del platino es un complemento deslumbrante para los diamantes, lo que lo convierte en un metal muy popular para los diseños de joyas para bodas y aniversarios. Además, debido a que es hipoalérgico, resulta también práctico para las personas que son alérgicas a otros metales.

A pesar de su espectacular firmeza, el platino requiere el mismo cuidado que las joyas finas de oro. Evite usar joyas de platino mientras realiza trabajos de jardinería u otras tareas que puedan exponerlo al polvo, al cloro o a agentes químicos.

Guarde las piezas de platino en compartimentos individuales y forrados o en bolsas de tela suave para evitar que se rayen y se enreden.

Límpielo con solución para la limpieza de joyas o con una mezcla de agua tibia, detergente suave y amoníaco, y séquelo meticulosamente con un paño suave. Puede usarse un limpiador ultrasónico del hogar. Al menos una vez al año lleve la joya de platino a un joyero para que le realice una limpieza profesional. Es también un buen momento para hacerlo inspeccionar en búsqueda de signos de desgaste.