El Oro Blanco una Invencion del Hombre

Viernes, 20 Junio   

El oro blanco no se encuentra como tal en la naturaleza, es una invención del hombre para sustituir a otro metal noble, el platino. Esta sustitución es debida a dos factores: el primero, el alto valor económico del platino, muy superior al del oro; el segundo, su dureza: el platino es muy poco maleable y dúctil en comparación con el oro, lo que encarece sumamente su elaboración.

En la preparación de la aleación del oro blanco, se utiliza otro metal noble llamado paladio. El paladio es mucho más dúctil y maleable que el platino y, a su vez, bastante más económico que éste y ligeramente más caro que el oro. El resultado es el mismo: obtendremos oro de 18 quilates o 750 mm, pero de color blanco.

La aleación de oro blanco de 18 quilates o 750 mm consta de 750 partes de oro de 24 quilates (oro puro), 160 partes de paladio y 90 partes de plata pura o de 24 quilates. Además, el oro blanco es el metal idóneo para las joyas con diamantes; su color es ideal para resaltar la belleza de éstos.

Cualquier joya de oro blanco necesita de un acabado de rodio. Esto es debido a que, como el platino, el oro blanco con el uso tiende a perder su brillo como consecuencia de su uso. El baño de rodio, además de ser un conservante, dota de un brillo muy peculiar al oro blanco.