El Opalo
Lunes, 15 Septiembre 
Existen dos variedades fundamentales desde el punto de vista mineralógico: ópalo común y ópalo noble. El primero no presenta juego de colores y cuando es translúcido no tiene belleza. Por el contrario, el noble puede ser transparente, translúcido e incluso opaco, y aunque alguna variedad carece de juego de colores, lo normal es que luzcan este efecto óptico especial en mayor o menor intensidad y belleza.
Este efecto, denominado juego de colores, que no debe de confundirse con la opalescencia, se produce en el ópalo noble al actuar los paquetes de lepisferas como rejillas de difracción, y que según su orientación, el ángulo de incidencia de la luz y el tamaño de las esferas, hace que aparezcan placas que cambian de color: violeta a rojo, violeta a verde o azul.
