El Oficio de la Orfebreria
Lunes, 15 Septiembre 
Es el arte de dar un valor artístico a ciertos metales conocidos como preciosos”.
El oficio del orfebre, en su esencia y carácter, fue uno de los primeros en nacer tan
pronto se formaron sobre la tierra los primeros grupos sociales. Al despertarse en el
hombre el gusto por el adorno, inherente a la condición humana, nació el orfebre.
La vida civil y la religiosa usaron siempre y en todas partes la orfebrería.
Es un oficio que persiste en una trayectoria casi no interrumpida a través del tiempo,
con una intacta pureza que justifica su prestigio multisecular. Prestigio que se debe
a la calidad de las obras y a la riqueza de los materiales de que se sirve. Prestigio
poético, casi sobrenatural, mágico, de alguno de ellos, como el oro.
Por ejemplo, Cristóbal Colón busca el oro en América no sólo por el simple provecho
material sino también por las propiedades mágicas y curativas que se le atribuyen. El
oro aparece en la poesía e incluso en las religiones, con intención moralizadora,
muchas veces. En la sabiduría popular, en forma de proverbios inspirados tanto en la
excelsitud del oro como en la pureza de la plata.
Como todo arte, la orfebrería es hija de los distintos estados de cultura de los
pueblos, y ha reflejado en perfecta sincronización, la curva ascendente o descendente
de la vida de los mismos.
