Como Conservar su Joyeria de Oro
Viernes, 20 Junio 
No existe ninguna formula magistral para devolver a una joya el acabado que tiene antes de salir una joyería. Si su joya se encuentra en un estado muy deteriorado, rallada, por ejemplo y lo que queremos es restituir ese acabado inicial, nuestra recomendación es que acuda al orfebre para que devuelva a la joya su esplendor inicial.
Lavar periódicamente las joyas con agua y jabón líquido (podemos utilizar cualquier lavavajillas que tengamos en la cocina); con un cepillo de dientes de cerdas suaves, el que utilizan los niños es perfecto, frotaremos entre las piedras y las partes donde más sucia se encuentre la joya. Debemos aclarar con abundante agua para eliminar los restos de jabón que hayan podido quedarse en la joya. Después, con una gamuza suave (en caso de no disponer de una, serviría papel absorbente que no suelte pelusa), secaremos los restos de agua de la joya.
Si nuestras joyas se encuentran muy sucias, en un cazo pondremos agua a calentar, con unas gotas de lejía y jabón líquido. Justo antes de que comience a hervir, retiraremos el cazo de la fuente de calor e introduciremos las joyas en su interior, esperando a que el líquido que hemos preparado se enfríe lo suficiente como para poder manipular las joyas sin quemarnos. Procederemos del mismo modo que se explica en el párrafo anterior: con un cepillo de cerdas suaves, frotaremos hasta eliminar la suciedad adherida a nuestras joyas. Una vez que el líquido preparado se haya enfriado, podremos aclarar las joyas con agua abundante y procederemos al secado de las mismas.
MUY IMPORTANTE: esta operación, aparentemente sencilla, es muy delicada: debemos tener en cuenta que nunca podremos introducir joyas con perlas, corales, turquesas, etc., en el agua caliente, ni tampoco enfriar las joyas con agua fría; un enfriado incorrecto podría dañar las piedras preciosas irreversiblemente.
Para dotar del máximo brillo y belleza a su joya, ésta tiene que ser cuidada periódicamente por el orfebre: si es una joya de oro blanco, con una cadencia de tiempo anual; si es de oro, al menos cada dos años. El orfebre, a su vez, determinará si es preciso que un engastador asegure el engarzado de sus piedras. Con esta operación, se garantizará un perfecto estado y el mantenimiento y seguridad de sus joyas.
