Al Momento de Cuidarlas
Viernes, 13 Junio 
En general, lo más sencillo de utilizar para la limpieza del 90% de las piezas de joyería es una solución de agua tibia y un detergente líquido suave (de lavar ropa) en una proporción de tres partes de agua por una de detergente líquido. Esta solución jabonosa se coloca en un recipiente profundo de cristal o cerámica clara que pueda albergar cómodamente las piezas, cubriéndolas en su totalidad.
Las piezas inmersas en la solución se deben dejar reposar por un par de horas para que la solución penetre en las ranuras y afloje las partículas que se hayan acumulado.
Si las piezas que se van a limpiar poseen muchas piedritas que podrían soltarse, se aconseja utilizar un pequeño colador que sirva para recoger cualquier elemento que se afloje, por más pequeño que éste sea. Adicionalmente, se puede utilizar un cepillo de cerdas muy suaves o una brocha de maquillaje para ayudar a la limpieza, pero esto sólo se recomienda en artículos de joyería cuyas engarces estén firmes. Una vez la pieza ha sido limpiada, debe ser secada con un paño suave y mucho esmero para evitar que la humedad quede atrapada en alguna parte pequeña de la joya.
